domingo, 30 de agosto de 2009

Especial Loopoesia en el Elèctric: Parte final, Nocheviejas del Patriarca






Última parte (Nocheviejas del Patriarca)

Antes del martes once de agosto de 2009 en el Bar Elèctric Loopoesia constaba sólo de esta parte. Superar las dos anteriores significaba una tranquilidad absoluta y poder disfrutar a lo grande por el esfuerzo realizado, el torbellino increíble, así lo sentimos. Terminaba la nochevieja insensata....

Bettina Diamond: En el funeral del patriarca. Me retiré discretamente....el 18 y el 19 de septiembre arrasaré con mi baile, dicen que la experiencia es un grado.

Anónimo toledano: La música macarra de introducción es un hito, luego todo se vuelve oscuro, se oyen gritos de muerte. Estábamos relajados.

Jean Martin du Bruit:
En especial desde la recuperación del rotulador, eso si que fue un bálsamo. Por cierto, es la primera vez en todos los espectáculos que no recuerdo lo que escribí en mi bloc de poesía automática, cuando vuelva de Portobello lo miraré anonadado y patidifuso. Hasta improvisé oralmente para subsanar la pesadilla. Estaba tan metido en lo que hacía que hasta olvidé escuchar las armonías del anónimo, excepcional, como siempre.

Anónimo toledano: Sobre ruedas. Una vez el hombre del traje morado y sudado recuperó la extensión escritora de su mano ya fue la apoteosis total. Conocemos la música y más o menos tenemos muy estructurada la coreografía de las nocheviejas, por lo que fue sencillo.

Jean Martin du Bruit:
Y pudimos probar cosas nuevas. Lo que más me divirtió fue enfocar el micro hacia el público para que corearan conmigo Yo soy Isabel la Católica. Soy un sentimental y me emocioné, hasta se borró la peca de mi máscara.

Anónimo toledano: Eso fue muy grande. Alternamos la improbable calma, de los enamorados estáticos abrazándose, con el preludio, con el català de la ceba y la santa espina ya entonamos la despedida volviendo a plasmar el sonido loopoético en su máxima expresión.

Jean Martin du Bruit: Esa parte de la sardana me hace sentir gilipollas. Ya ves, un tío enmascarado con el traje de dandi bailando sardanas durante cinco segundos con una libreta en la mano, encomiable, de verdad.

Anónimo toledano:
Ja, ja, ja! El lamento es del bogavante, decápodo de color vivo, muy semejante....y aquí sí que lo fuerte disipa cualquier duda.

Jean Martin du Bruit: En especial desde que suena la canción del Travesti y Wagner
irrumpe con su épica, se acerca the end y nadie espera lo que vendrá.

Anónimo Toledano:
¡El infierno!

Jean Martin du Bruit: La orquestra descordinada parte de una nota muy baja y sube, sube, sube.....me vuelvo un marciano, deliro, voy a terminar con los totalitarismos y esa ramera del saludo romano merece morir.

Anónimo toledano:
¡Sin duda alguna! Nos poseímos por abstractos furores, saltamos, alzamos los brazos en prédica a la diosa desconocida, es un huracán, un terremoto, un cataclismo de imprevisibles consecuencias, una gran ola imposible para un surfer....

Jean Martin du Bruit:
Bailo con ella, la acuno, la muevo, la balanceo, la maltrato, agito enrabietado mi tridente infernal, la amenazo y finalmente....

Anónimo toledano:
Cinco pianos culminan y engañan, la decapitación se ha efectuado.

Jean Martin du Bruit:
Hay un leve segundo de paz, entrego el trofeo a mi compañero y suena el desquicio.....

Anónimo toledano:
Penúltima súplica a Shiva, la la la la la de impresión,laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar

Jean Martin du Bruit: Y rerere recueeeeeeeeeeerda, últimos versos, sopla un aire como de alivio, se cierra la grabadora, soltamos nuestro discurso, siempre diferente y nos mudamos. ¡Que no somos tan guarros, cullons!

Anónimo toledano- Jean Martin du Bruit- Bettina Diamond: Muchas gracias.

Loopoesia es amor, ergo os amamos.


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